Javier Velázquez/Grupo Marmor
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) celebró una de las ceremonias más solemnes de su calendario institucional con la entrega del grado de Doctor y Doctora Honoris Causa, la máxima distinción que otorga la Casa de Hidalgo, a tres personalidades cuya trayectoria ha marcado la vida académica, social y política del país.
En sesión solemne del Consejo Universitario, presidida por la rectora Yarabí Ávila González y el secretario general Javier Cervantes Rodríguez, se confirió el reconocimiento al jurista Ernesto Villanueva Villanueva, a la luchadora social Rosario Ibarra de Piedra, a título póstumo, y al ex rector Melchor Díaz Rubio, también de manera póstuma.
Los grados fueron recibidos por sus familiares: el doctor Rafael Díaz Rodríguez, hijo del ex rector Melchor Díaz Rubio, y la doctora María del Rosario Piedra Ibarra, hija de Rosario Ibarra de la Garza, mientras que el doctor Ernesto Villanueva estuvo presente para recibir la distinción de forma directa.
De acuerdo con el dictamen de la Comisión Especial para el otorgamiento del grado, avalado por el Consejo Universitario, los galardonados fueron reconocidos por méritos excepcionales y aportaciones sobresalientes al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad. Villanueva Villanueva fue distinguido por sus contribuciones a las ciencias jurídicas, la transparencia, la rendición de cuentas y el derecho de acceso a la información.
Rosario Ibarra de Piedra, cuyo reconocimiento se otorgó post mortem, fue honrada por su contribución a la democratización de México y su defensa incansable de los derechos humanos, particularmente por fundar en 1977 el Comité Pro Defensa de Presos, Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Políticos, conocido como Comité Eureka, y por impulsar la lucha contra la desaparición forzada.
Por su parte, Melchor Díaz Rubio, rector de la Universidad Michoacana entre 1970 y 1973, fue reconocido por impulsar la planeación universitaria, la formación docente, la diversificación de la oferta educativa y el fortalecimiento de la infraestructura, periodo en el que nacieron la Escuela de Historia y el Departamento de Idiomas.
Durante su mensaje, la rectora Yarabí Ávila González destacó que esta ceremonia representa el último reconocimiento Honoris Causa que entrega su administración 2023-2026 y que constituye una declaración de principios de la institución, señaló que el grado se otorga por causa de honor, porque quienes lo reciben ya presentaron su examen ante la historia.
La rectora afirmó que las tres vidas honradas comparten la convicción de que la libertad vale más que la comodidad y la verdad más que el silencio, y que representan integridad, al hacer coincidir lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace, agregó que la Universidad se engrandece cuando reconoce su historia y honra a quienes han defendido la dignidad humana.
Asimismo destacó que el Consejo Universitario ha impulsado en este rectorado reformas trascendentales como la reforma al artículo 143 de la Constitución local, la nueva Ley Orgánica, el fortalecimiento de la autonomía y la actualización normativa, y subrayó que la distinción Honoris Causa trasciende un título honorífico para convertirse en una expresión de respeto y admiración institucional.



















