Julieta Coria /Grupo Marmor
La Ciudad de México alberga una de las figuras más impresionantes de las celebraciones de Día de Muertos: la Catrina más grande del mundo, una monumental estructura de 33.41 metros de altura que obtuvo el Récord Guinness y se convirtió en uno de los principales atractivos de la megaofrenda instalada en el Zócalo capitalino.
La enorme figura destaca por sus dimensiones y por el trabajo artesanal que hizo posible su construcción. En su elaboración participaron más de 140 artesanos, quienes combinaron técnicas tradicionales de cartonería para dar forma a esta representación de uno de los personajes más emblemáticos de la cultura mexicana.
La Catrina forma parte de las actividades conmemorativas de Día de Muertos y busca destacar las tradiciones, el arte popular y la creatividad de los artesanos mexicanos, en una celebración que cada año reúne a miles de visitantes en el corazón de la capital del país.
La monumental pieza permanecerá en exhibición hasta el próximo 2 de noviembre, por lo que habitantes y turistas todavía tienen oportunidad de conocerla y admirar de cerca sus dimensiones y detalles.
Con sus 33.41 metros de altura, esta Catrina no solo impone por su tamaño, sino que también representa el talento de quienes mantienen viva la cartonería y las expresiones artísticas vinculadas con una de las tradiciones más reconocidas de México.



















