Javier Velázquez/Grupo Marmor
El tesorero municipal de Morelia, Héctor Gómez Trujillo, aseguró que el Ayuntamiento concluirá la actual administración sin adeudos, pese a que los estados financieros reflejan pasivos por más de 800 millones de pesos con proveedores y contratistas.
El funcionario explicó que los saldos que aparecen en la cuenta pública corresponden a la obligación que tienen todos los órdenes de gobierno de presentar informes trimestrales y anuales. En el caso de Morelia, dijo, se tienen identificados cerca de 600 millones de pesos pendientes con proveedores y alrededor de 200 millones con contratistas de obra, lo que suma aproximadamente 820 millones.
Gómez Trujillo atribuyó el monto a la inversión histórica en infraestructura realizada durante los dos periodos encabezados por el alcalde Alfonso Martínez Alcázar. Afirmó que en cinco años se han ejercido casi 5 mil millones de pesos en obra pública, con un promedio de mil millones por año, una cifra que, aseguró, no se había registrado en ninguna otra administración.
Como referencia, señaló que en el trienio encabezado por Raúl Morón se ejercieron 800 millones de pesos en obra en tres años, mientras que la actual administración quintuplicó esa inversión, lo que explica que los pasivos se mantengan reflejados contablemente.
El tesorero indicó que la instrucción del presidente municipal es detener la ejecución de nueva obra pública y destinar los ingresos propios a liquidar los compromisos pendientes. Detalló que la proyección es captar entre noviembre y diciembre alrededor de 550 millones de pesos y de enero a marzo de 2027 otros 800 millones, solo por recursos propios.
Resaltó que la recaudación propia del municipio pasó de 800 millones de pesos al cierre de 2022 a una estimación de mil 700 millones en 2026, gracias al pago de predial, licencias, anuncios y otros derechos. Consideró que ello refleja confianza de los contribuyentes y atribuyó el incremento a programas como el Buen Fin, que ofrece descuentos, prescripciones y condonaciones de multas y recargos.
Finalmente, sostuvo que existe una planeación financiera basada en datos reales y que, en caso de no alcanzar la meta de ingresos, se tiene previsto un plan alternativo con el uso de participaciones federales y ajustes en el gasto operativo del municipio en rubros como telefonía, combustible y otros servicios. Aseguró que la meta es entregar la administración en números negros y sin deuda con bancos, proveedores o contratistas.


















