Redacción: Ulises Diaz
Después de casi dos años de manifestaciones, jóvenes y ciudadanos cambiaron las pancartas por bolsas de basura, escobas y pintura para recuperar espacios públicos en distintas ciudades del país.
En Serbia, las calles fueron escenario de protestas durante meses, pero esta vez la movilización tuvo un objetivo diferente: limpiar.
A finales de octubre de 2026, estudiantes y voluntarios se organizaron para recoger basura, retirar pintas y recuperar parques, calles y otros espacios públicos que habían sido utilizados durante las movilizaciones.
Las jornadas se realizaron en ciudades como Belgrado, Novi Sad y Subotica. Uno de los puntos de encuentro fue el parque Pionirski, en Belgrado, donde los participantes retiraron residuos y desmontaron instalaciones que permanecían en el lugar.
Pero ¿cómo comenzó todo?
El movimiento estudiantil tomó fuerza después de la tragedia del 1 de noviembre de 2024, cuando el derrumbe de una marquesina en la estación ferroviaria de Novi Sad provocó la muerte de 16 personas. El accidente desencadenó protestas contra la corrupción y exigencias de responsabilidades a las autoridades.
Así, después de meses de movilizaciones, los jóvenes volvieron a organizarse, aunque esta vez con una misión distinta: recuperar los espacios que también forman parte de su vida cotidiana.
Una escena que llamó la atención fue ver a quienes durante meses levantaron pancartas y alzaron la voz, ahora trabajando en equipo con escobas, bolsas y pintura.
Porque manifestarse también puede significar involucrarse en lo que sucede después: cuidar y recuperar los espacios que todos comparten.



















