Redacción / Grupo Marmor
La participación de Rachel Apa en el Maratón de Nueva York 2026 terminó en tragedia, luego de que la joven atleta estadounidense de 24 años sufriera una emergencia médica cuando se encontraba a poco más de tres kilómetros de completar los 42.195 kilómetros de la competencia.
Los hechos ocurrieron el domingo 1 de noviembre, cuando Rachel, originaria de Lewisberry, Pensilvania, participaba por primera vez en una de las carreras más importantes del mundo. Tras desplomarse en las inmediaciones de Central Park, recibió atención de personas que se encontraban en el lugar y posteriormente del equipo médico del evento.
Un espectador comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), mientras los servicios de emergencia utilizaron un desfibrilador para intentar salvarle la vida. Después fue trasladada al hospital Mount Sinai, en Manhattan, donde permaneció bajo atención médica; sin embargo, fue declarada muerta aproximadamente a las 21:40 horas de ese mismo día.
De acuerdo con su familia, la causa del fallecimiento fue una rabdomiólisis, una afección que provoca la descomposición del tejido muscular y puede generar complicaciones graves en órganos como los riñones.
Uno de los detalles que más ha conmocionado sobre el caso fueron los últimos mensajes que Rachel intercambió con su padre, Steve Apa, quien seguía su recorrido mediante una aplicación. Durante las primeras etapas de la carrera, la joven le manifestó que se sentía muy bien, pero conforme avanzó comenzó a reportar molestias. Cerca del kilómetro 29 le escribió que sentía dolor, por lo que su padre le pidió disminuir el ritmo y priorizar su bienestar.
Rachel había sido deportista universitaria y jugadora de hockey sobre césped en la Universidad Bucknell. Se graduó en 2024 y trabajaba como gerente de producto en TE Connectivity, además de cursar una maestría en Administración de Empresas en Charleston Southern University.
Su participación en el maratón también tenía un propósito personal: recaudar fondos para apoyar la lucha contra el Parkinson, enfermedad que padeció su abuelo, fallecido en 2022.
La joven había dedicado meses a prepararse para este desafío deportivo, que representaba mucho más que completar una carrera. Sin embargo, a unos cuantos kilómetros de alcanzar la meta, una emergencia médica terminó con su vida, dejando consternados a sus familiares y a la comunidad deportiva.



















