Los flujos migratorios irregulares que atraviesan México hacia Estados Unidos registraron una caída histórica durante los primeros ocho meses de 2025, con una reducción del 85% respecto al mismo periodo de 2024, alcanzando los niveles más bajos de los últimos cinco años.
Entre enero y agosto, las autoridades mexicanas detuvieron a 130,385 personas en situación migratoria irregular, cifra muy inferior a las 925,085 detenciones registradas en igual lapso del año anterior. Mayo fue el mes más bajo desde 2021, con solo 5,118 detenciones, evidenciando un descenso sostenido en la movilidad.
Expertos atribuyen esta caída a las políticas migratorias adoptadas por el presidente Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. Entre ellas destacan la eliminación del proceso de asilo para quienes llegan a Estados Unidos y una mayor militarización de la frontera sur, medidas que han reducido significativamente los cruces irregulares.
Perfil de los migrantes detenidos:
El mayor grupo proviene de Venezuela, con 31,999 casos, lo que representa cerca del 25% del total. Le siguen Colombia (10,791), Honduras (10,115) y El Salvador (9,085). Cabe destacar que casi uno de cada diez detenidos es menor de edad, sumando 12,997 niños, niñas y adolescentes, principalmente retenidos en Chiapas.
Impacto en la frontera con EE. UU.:
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ha reportado cifras récord de disminución en detenciones. Entre octubre y diciembre de 2024, los encuentros con migrantes fluctuaban entre 96,000 y 106,000 al mes; para febrero de 2025 descendieron a 11,000 y en julio tocaron un mínimo histórico con 7,824 casos.
Análisis de expertos:
Tonatiuh Guillén, académico especializado en migración, señala que esta reducción no refleja una mejora en las condiciones económicas o sociales en los países de origen, sino “un efecto directo de las políticas estatales”. Según Guillén, las restricciones impuestas por Trump constituyen “acciones de poder” que han alterado profundamente los flujos migratorios en la región.
La caída récord de migrantes en tránsito marca un cambio histórico en la dinámica migratoria México–Estados Unidos, aunque plantea debates sobre los derechos humanos y el impacto social de las políticas fronterizas.



















