Julieta Coria/Grupo Marmor
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se presentaron este lunes ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde enfrentaron formalmente los cargos presentados en su contra por el gobierno de Estados Unidos. Ambos se declararon no culpables de los delitos que incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas, entre otros.
Durante la audiencia inicial, conocida como arraignment, el juez Alvin K. Hellerstein leyó los cargos y Maduro, a través de un intérprete, aseguró ser inocente y se describió como un “hombre decente” que sigue reclamando su condición de presidente legítimo de Venezuela.
La comparecencia marca el inicio de un proceso judicial que podría prolongarse por años y en el cual tanto Maduro como Flores podrían enfrentar décadas de prisión si son encontrados culpables en un eventual juicio.
El caso ha generado resonancia internacional, con críticas de varios países y organizaciones por la manera en que se llevó a cabo la captura y el traslado de Maduro a Estados Unidos, así como preocupaciones sobre la legalidad de la operación y su impacto en la estabilidad regional.
La audiencia define los próximos pasos del proceso, incluyendo posibles medidas cautelares y un calendario preliminar del juicio, aunque no se debatieron pruebas ni se fijaron fechas de juicio durante esta primera sesión.





























