Ante las repetidas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a varios países europeos si no apoyan sus aspiraciones sobre Groenlandia, líderes de Francia, Alemania, Italia, Suecia y otras naciones han respondido con unidad y firmeza para defender la soberanía del territorio ártico y rechazar lo que consideran presiones inaceptables.
Los gobiernos europeos han expresado de manera coordinada que su presencia militar en Groenlandia —en el marco de maniobras como la Operación Resistencia Ártica con apoyo de la OTAN— no representa ninguna amenaza y forma parte de los esfuerzos por reforzar la seguridad en la región.
El presidente francés Emmanuel Macron calificó las amenazas arancelarias de Trump como “inaceptables” y aseguró que Europa responderá unida y de forma coordinada ante cualquier medida comercial coercitiva, subrayando su compromiso con la soberanía y la independencia de los Estados.
Asimismo, países como Suecia han señalado que no cederán ante el chantaje y que asuntos relacionados con Groenlandia deben decidirse entre Dinamarca y el propio territorio groenlandés, sin presiones externas.
Gobiernos como el de Reino Unido también han criticado los aranceles, calificándolos de un error que podría dañar la cooperación dentro de la OTAN y las relaciones transatlánticas.
En respuesta a esta situación, se han convocado reuniones de embajadores de la Unión Europea y se prepara una posible reacción conjunta para defender los intereses de Europa, incluyendo la exploración de mecanismos comerciales y diplomáticos ante Washington.
En conjunto, Francia, Alemania, Italia y otros aliados europeos han enviado un mensaje claro de solidaridad con Dinamarca y Groenlandia, rechazando cualquier intento de presión que suponga un cambio en el estatus soberano del territorio ártico.





























