Redacción / Grupo Marmor
El gobierno del presidente de España, el socialista Pedro Sánchez, ha decretado tres días de luto oficial tras el lamentable choque de dos trenes de alta velocidad, cerca de las 19.40 horas del domingo.
En estos momentos la gente en España está en shock a medida que incrementa el número de fallecidos: las cifras preliminares son de 39 personas muertas atrapadas entre los amasijos de hierro hay vagones totalmente destruidos, reducidos casi hasta el ras del suelo.
En rueda de prensa, cerca del lugar del accidente en el municipio cordobés de Adamuz, el presidente Sánchez acompañado de otras autoridades declaró: “Me sumo a toda España y nuestro pensamiento va dirigido a las víctimas y sus familiares a los cuales les queremos enviar nuestro recuerdo y pensamiento, así como nuestra solidaridad”.
La policía científica, así como la Unidad Militar de Emergencias del Ejército, se han desplazado hasta la zona con la esperanza de recuperar más cuerpos ya que quedan dos vagones hundidos en un talud de 4 metros al que ha sido difícil acceder.
El accidente que ha dejado múltiples heridos sucedió entre un tren de alta velocidad Iryo que viajaba de Málaga a Madrid y que descarriló cerca del municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, cruzando hacia otra vía donde chocó contra otro tren Alvia que circulaba en sentido contrario.
Este segundo tren, operado por la compañía estatal de ferrocarriles Renfe, también descarriló; por el impacto a más de 200 kilómetros por hora, se partió en dos: una parte salió volando casi un kilómetro y otra, formada por la cabina del conductor y los primeros vagones cayeron en una pendiente de 4 metros.
Los dos trenes transportaban, aproximadamente, unas 500 personas en el momento de la colisión. El lunes por la mañana, los servicios de emergencia en Andalucía informaron que 122 personas habían sido atendidas por sus heridas y 48 seguían hospitalizadas, de las cuales 12 estaban en unidades de cuidados intensivos.
Algunos testigos que viajaban en los vagones de la parte del medio del tren Iryo cuentan que sintieron un fuerte golpe, como un terremoto, pero no se percataron de que se habían descarrilado los últimos vagones; unos segundos, después sintieron un golpe aún mayor, que los volcó y les cayeron las maletas encima al tiempo que se quedaron a oscuras mientras los vagones se llenaban de humo. Ya en ese momento habían colisionado con el tren Alvia. La mayoría de los fallecidos en el tren Iryo estaban ubicados en los dos vagones que descarrilaron y que luego sufrieron el impacto frontal del tren Alvia. El Alvia es el que se ha llevado la peor parte quedó bastante destruido y se está a la espera de sacar la cabina del maquinista y los dos vagones que cayeron junto con él y han quedado totalmente destruidos.
El jefe de bomberos de Córdoba, Paco Carmona, declaró que aunque el tren de Iryo había sido evacuado a las pocas horas del accidente, los vagones Renfe resultaron gravemente dañados, lo que dificultó los esfuerzos. “Todavía hay gente atrapada. La operación se centra en sacar a la gente de zonas muy estrechas”.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, dijo que aún no se había establecido la causa del accidente. En una rueda de prensa en la estación de Atocha en Madrid, declaró que era “realmente extraño” que se produjera un descarrilamiento en un tramo recto. Este tramo de vía fue renovado en mayo, añadió.
Puente confirmó que la mayoría de los muertos y heridos estaban en los dos primeros vagones del segundo tren. “Es especulación, claro, pero si un tren no hubiera venido en dirección contraria, probablemente no estaríamos hablando de ninguna víctima”, añadió.
Entre la gente en España hay ira y piden el deslinde de responsabilidades. Desde hace meses, los trenes de alta velocidad son víctimas constantes de incidentes y averías. Ya se intuía que un accidente podría pasar en cualquier momento.
Fundamentalmente se señala al ministro Puente como responsable. Ha sido un ministro muy cuestionado por la enorme cantidad de incidencias en los trenes de alta velocidad; en los de media distancia y de cercanías. Así como por el deterioro de las vías ferroviarias y el estado de las catenarias.
Los trenes de media distancia llegan a sufrir incendios que ponen en peligro la vida de los pasajeros como sucede constantemente en la línea de Málaga a Sevilla.
A finales del año pasado, el ministro Puente propuso que los viajeros pudiesen viajar de pie en los trenes en España tanto de media distancia como de alta velocidad. En los últimos diez años, el deterioro de la llamada “joya de la corona” es evidente: se la han acabado la corrupción y la negligencia. Miles de pasajeros usan estos trenes de alta velocidad, media distancia y cercanías que ahora el gobierno del presidente Sánchez ha anunciado que por 60 euros al mes para los adultos y 30 para los jóvenes, se tendrá acceso a un billete mensual de transporte que permite el acceso a los trenes de cercanías, media distancia y autobuses estatales. Es una masificación del servicio que por el estado de los trenes y las vías solo traerá más problemas.




























