Redacción / Fernanda Valdespino
Ciudad de México, 21 de enero de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió este miércoles la decisión del Gobierno de México de trasladar a 37 personas vinculadas con organizaciones criminales a autoridades de Estados Unidos, y aseguró que fue una decisión soberana del Estado mexicano, tomada con criterios de seguridad nacional y no como resultado de presión bilateral.
Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la mandataria aclaró que la acción no estuvo vinculada directamente con la llamada que sostuvo recientemente con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino que respondió a una solicitud formal del Departamento de Justicia estadounidense, la cual fue analizada por el Consejo Nacional de Seguridad del país.
Sheinbaum subrayó que cada caso fue evaluado individualmente con base en la seguridad pública y la protección de la soberanía nacional, y enfatizó que México “prioriza sus intereses por encima de todo”, aunque las peticiones provengan de gobiernos extranjeros.
El traslado, realizado el martes, representa la tercera entrega de este tipo desde el inicio de la presente administración, sumando un total de 92 personas enviadas a Estados Unidos por su presunta participación en delitos como narcotráfico y delincuencia organizada.
Las autoridades mexicanas han defendido este mecanismo como parte de la cooperación bilateral en materia de seguridad, aunque también ha generado debates sobre su impacto legal y político en México.


















