Una enfermedad tropical transmitida por mosquitos, el chikungunya, ya puede propagarse en amplias zonas de Europa debido al aumento de temperaturas y a la expansión de especies invasoras como el mosquito Aedes, favorecidas por el cambio climático.
Especialistas señalan que el calentamiento global ha ampliado tanto el territorio como la duración de las temporadas de transmisión, permitiendo que los contagios sean posibles durante más meses al año en regiones donde antes no existían las condiciones para ello.
El fenómeno ha encendido alertas sanitarias porque las variaciones climáticas están creando ambientes más adecuados para estos vectores, lo que incrementa el riesgo de brotes de enfermedades antes consideradas exclusivamente tropicales y obliga a reforzar la vigilancia epidemiológica.
¿Podría afectar a América?
Expertos advierten que este escenario no es exclusivo de Europa. En el continente americano, donde el mosquito transmisor ya está presente, el aumento de temperaturas y los cambios en los patrones de lluvia pueden:
- Expandir las zonas de riesgo hacia regiones antes templadas.
- Prolongar la temporada de transmisión durante el año.
- Incrementar la probabilidad de brotes en áreas urbanas.
Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud han advertido que el cambio climático ya está modificando la distribución de enfermedades transmitidas por vectores, por lo que llaman a fortalecer la prevención, el control del mosquito y la vacunación donde exista.




























