Maricruz López/Grupo Marmor
Grupos de mujeres en distintas ciudades de Afganistán realizaron protestas públicas en las que quemaron retratos de líderes talibanes y corearon consignas contra el régimen, tras la entrada en vigor de un nuevo código penal que permite a los maridos aplicar castigos físicos a sus esposas e hijos, siempre que no se produzcan fracturas óseas ni lesiones visibles. Las manifestaciones se desarrollan en un contexto de crecientes restricciones a los derechos de las mujeres en el país.
La normativa, promulgada por el líder supremo talibán Hibatullah Akhundzada, establece además que las mujeres que abandonen su hogar sin autorización de su esposo pueden enfrentar penas de hasta tres meses de prisión. El texto legal también impone requisitos específicos para que las mujeres presenten denuncias ante los tribunales, como acudir completamente cubiertas y acompañadas por un tutor masculino, incluso en casos de acusaciones por violencia doméstica.
Organismos internacionales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas (ONU), han advertido en informes recientes que las restricciones impuestas desde el regreso del Talibán al poder en 2021 han limitado el acceso de las mujeres a la educación, el empleo y la participación pública. Diversos expertos en derecho internacional han señalado que estas disposiciones podrían contravenir compromisos asumidos previamente por Afganistán en materia de derechos humanos.
Las protestas reflejan la tensión social ante el endurecimiento del marco normativo y se producen pese a las restricciones vigentes sobre manifestaciones públicas. Analistas consideran que el desarrollo de estos acontecimientos será determinante para evaluar el impacto de las nuevas medidas en la situación jurídica y social de las mujeres afganas en los próximos meses.



























