Irán ya habría elegido a su nuevo líder supremo, aunque su nombre aún no ha sido revelado públicamente. La decisión fue tomada por la Asamblea de Expertos, el órgano religioso encargado de designar a la máxima autoridad política y espiritual del país, tras un proceso de deliberación en medio de la fuerte crisis que vive la región. 
La elección ocurre después de la muerte del ayatolá Alí Jameneí, quien gobernó Irán desde 1989 y falleció en medio de los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. Su muerte abrió un delicado proceso de sucesión en el que la élite religiosa iraní debía decidir quién asumiría el control del país. 
Aunque el sucesor ya fue seleccionado, las autoridades decidieron mantener su identidad en reserva por ahora, en un contexto de guerra y alta tensión internacional. Algunos analistas señalan que la decisión podría anunciarse oficialmente en los próximos días, mientras crecen las especulaciones sobre quién ocupará uno de los cargos más poderosos de Medio Oriente.




























