La actual Miss Universo 2025, Fátima Bosch, volvió a colocarse en el centro de la conversación tras revelar una experiencia de humillación que vivió durante su participación en el certamen en Tailandia.
La mexicana confesó que fue criticada y señalada por su comportamiento durante actividades del concurso, particularmente por algo tan cotidiano como disfrutar de la comida en reuniones oficiales.
La modelo relató que esta situación derivó en burlas y un apodo ofensivo: “Miss hambre 2025”, lo que evidenció las presiones y estereotipos dentro de la industria de los certámenes de belleza.
Lejos de dejarse afectar, Bosch aseguró que no cambiará sus hábitos ni su forma de ser, defendiendo la importancia de una relación sana con la alimentación y su autenticidad.
Este episodio se suma a otras polémicas vividas por la mexicana, donde ella siempre ha defendido su postura ante exigencias por de parte del certamen y de la sociedad.
La experiencia ha reavivado el debate sobre las exigencias físicas, el trato a las concursantes y los estándares dentro de concursos como Miss Universo.





























