Julieta Coria/Grupo Marmor
Cada 20 de abril, miles de personas alrededor del mundo conmemoran el llamado “4/20”, una fecha que va más allá del consumo recreativo y se ha convertido en un símbolo global de la cultura del cannabis, así como de la lucha por su despenalización y uso medicinal.
El “4/20” no es una celebración oficial, pero con el paso de los años ha adquirido relevancia social y política. En países como México, esta fecha ha cobrado fuerza a través de manifestaciones, debates legislativos y movimientos ciudadanos que buscan regular el mercado y garantizar derechos relacionados con el consumo responsable.
¿Cómo surge el “4/20”?
El origen más difundido del término se remonta a la década de los 70 en California, Estados Unidos. De acuerdo con la versión más popular, un grupo de cinco estudiantes conocidos como los “Waldos” se reunía diariamente a las 4:20 de la tarde para consumir cannabis después de la escuela. Con el tiempo, el número “420” se convirtió en un código entre ellos para referirse a la planta sin levantar sospechas.
La expresión trascendió su círculo cuando la banda de rock Grateful Dead ayudó a difundirla entre sus seguidores. Más tarde, en la década de los 90, la revista High Times popularizó el término a nivel internacional, consolidando el 20 de abril (4/20 en el formato estadounidense) como una fecha emblemática.
¿Cómo se vive el 4/20 en México?
En México, el 20 de abril se ha consolidado como una fecha de expresión social en torno al cannabis. Lo que antes ocurría de manera discreta, hoy se manifiesta abiertamente en distintos espacios públicos, donde colectivos y ciudadanos se reúnen para visibilizar sus posturas sobre el tema.
En puntos como la Alameda Central o el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México, se realizan concentraciones, actividades culturales y jornadas informativas. Estos encuentros no solo giran en torno al consumo, sino que también buscan abrir el diálogo sobre la regulación, el uso medicinal y los derechos de los usuarios.
Además, el 4/20 se ha convertido en un espacio para cuestionar prejuicios y difundir información basada en evidencia, en medio de un contexto donde el debate sobre el cannabis sigue evolucionando en la agenda pública del país.



















