Redacción / Grupo Marmor
Ciudad de México.- El trágico caso de Edith Guadalupe, conocida como “Lupita”, llegó hasta Palacio Nacional. Durante su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum lamentó profundamente el suceso y confirmó acciones contundentes contra la corrupción dentro de las autoridades capitalinas.
La mandataria federal informó que los trabajadores de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) que presuntamente le exigieron dinero a la familia de la joven de 21 años para avanzar con las investigaciones, ya fueron separados de sus cargos de manera inmediata.
Sheinbaum calificó el crimen como “muy lamentable y triste”. Explicó que el cese de estos servidores públicos fue ordenado por la titular de la dependencia para poder esclarecer tanto las acusaciones de extorsión por parte de la familia, como el caso principal. Pese al escándalo, la presidenta respaldó a la fiscal capitalina, asegurando que es una mujer con valores y honesta.
Finalmente, la titular del Ejecutivo enfatizó la importancia de darle espacio a la Fiscalía para presentar un trabajo sólido, señalando que se requiere una investigación científica exhaustiva para demostrar la culpabilidad del vigilante detenido, e incluso dejó abierta la puerta a analizar posibles reformas jurídicas al interior de las fiscalías del país.



















