Andrea Marinie/ Grupo Marmor
Tras los sucesos violentos ocurridos en la zona arqueológica de Teotihuacán, el espacio reabrió sus puertas para visitantes y turistas; sin embargo, estos quedaron impactados, ya que se podían observar una gran cantidad de manchas de sangre en la Pirámide de la Luna, misma donde se suscitó el ataque.
Turistas, tanto nacionales como extranjeros, visitaron el sitio tras el operativo, donde se presenciaban elementos de la Guardia Nacional y miembros de la policía estatal, además del reforzamiento de las medidas de seguridad en los puntos de ingreso a las ruinas.
Las imágenes de estas manchas no tardaron en difundirse en redes sociales. Estas se encuentran en la escalinata de la pirámide después de la balacera que dejó a una canadiense sin vida y a 13 personas heridas.
A pesar de que algunos visitantes declararon sentirse seguros con el reciente reforzamiento de seguridad, otra parte mencionó haber dudado en acudir a la zona. Las autoridades han anunciado que estarán implementando nuevas medidas de seguridad, entre las cuales se mencionaron detectores de metales y controles más estrictos alrededor de las zonas arqueológicas del país.



















