Redacción / Grupo Marmor
Kayley Boda, una joven británica de 22 años,compartió en redes sociales que padece un diagnóstico de cáncer terminal derivado de su adicción al vapeo. Tras iniciar este hábito a los 15 años, los médicos confirmaron que la joven padece cáncer pleural en fase cuatro, dándole una esperanza de vida de apenas un año y medio.
De acuerdo con el testimonio de Boda, durante el pico de su adicción llegaba a utilizar dispositivos electrónicos hasta 600 veces por semana. El uso intensivo durante su etapa de desarrollo físico provocó un deterioro acelerado en sus pulmones, que culminó en una enfermedad agresiva cuya aparición es extremadamente inusual en personas de su rango de edad.
Los síntomas, que incluyeron ronchas y tos con sangre, fueron inicialmente ignorados o mal diagnosticados por los médicos debido a la juventud de la paciente. No fue sino hasta alcanzar la etapa terminal que se identificó la gravedad del daño en la membrana que recubre sus pulmones. Actualmente, la joven busca acceder a un tratamiento experimental en Alemania, aunque las probabilidades de éxito son mínimas.
Kayley ha decidido hacer pública su historia con el objetivo de alertar a otros jóvenes sobre los peligros de los cigarrillos electrónicos y el vapeo a temprana edad.



















