Margarita Arreola/ Grupo Marmor
Castor Estrada Robles, director de Casa de las Artesanías, señaló que a diferencia de otras comunidades las tenencias de Morelia que tienen una vocación artesanal han frenado en gran medida la migración a Estados Unidos y otros puntos de la República Mexicana porque encontraron un modelo de negocio en los oficios que se transmiten a través de las generaciones.
Tanto en la canterería, como alfarería y arte plumario, los artesanos crecieron, incluso hay gran interés de las nuevas generaciones para involucrarse en los talleres familiares, señaló Estrada Robles.
En conclusión dijo que las juventudes están regresando a la tradición, quizá en Morelia se vive así porque hay mayor facilidad para tener puntos de venta y comercialización de sus productos como catrinas y molcajetes.
El director de CASART expresó que la artesanía es un expresión de la cultura viva de las comunidades indígenas y rurales, pero también genera economía y es parte de la actividad comercial de muchas localidades donde la vocación es únicamente las piezas que elaboran de manera artesanal.
Argumentó que el retorno de los jóvenes a la actividad comercial no es exclusiva de Morelia, pues sitios como Tzintzuntzan, Santa Clara del Cobre y Pátzcuaro, viven en gran medida de la actividad turísticas y comercial la venta de productos artesanales.



















