Redacción / Grupo Marmor
Con el objetivo de adaptar las leyes a la realidad de las “familias multiespecie”, se presentó en el Congreso de Nuevo León una iniciativa que busca reconocer legalmente a los animales de compañía como miembros del núcleo familiar.
La propuesta, impulsada por el diputado Fernando Aguirre Flores, pretende que las mascotas dejen de ser tratadas como simples objetos o bienes patrimoniales durante los procesos de separación legal.
La reforma plantea modificaciones al Código Civil y a la Ley del Registro Civil para que, al momento de un divorcio, sea obligatorio establecer convenios claros sobre la custodia, régimen de visitas y pensión alimenticia para los animales. El objetivo principal es evitar que los animales queden en un “vacío legal” que derive en abandono, descuido o que sean utilizados como moneda de cambio en conflictos de pareja.
El legislador argumentó que “las mascotas son seres sintientes y merecen protección legal en momentos tan complejos como un divorcio”.
De aprobarse, los jueces tendrán la facultad de decidir el destino de la mascota basándose en criterios como el vínculo afectivo, la capacidad económica para su manutención y el tiempo disponible de cada una de las partes para su cuidado.
La propuesta contempla reformas específicas a los artículos 207, 270 y 871 del Código Civil, estableciendo que la tenencia responsable debe ser una prioridad garantizada por la ley en caso de disolución matrimonial.



















