Julieta Coria/Grupo Marmor
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, podrían tener un trasfondo político si no se presentan pruebas contundentes.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que México no encubrirá a nadie que haya cometido delitos, pero dejó claro que cualquier proceso deberá sustentarse en evidencia sólida y conforme a la ley mexicana.
Explicó que las solicitudes de extradición enviadas por el gobierno estadounidense fueron turnadas a la Fiscalía General de la República, que será la encargada de analizar si existen elementos suficientes para proceder legalmente.
Sheinbaum insistió en que, sin pruebas claras, este tipo de señalamientos pueden responder a intereses políticos, en medio de la tensión generada por las acusaciones contra funcionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico.


















