Redacción / Grupo Marmor
En un esfuerzo por orientar a los consumidores en uno de los países con mayor ingesta de bebidas azucaradas, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) presentó un análisis detallado sobre los refrescos en el mercado mexicano. El estudio, realizado durante este 2026, no busca catalogar a estas bebidas como saludables, sino identificar aquellas con perfiles menos perjudiciales y exponer a las marcas que incumplen con las normas de etiquetado o contienen niveles críticos de sustancias nocivas.
El análisis de laboratorio evaluó criterios como azúcares añadidos, contenido calórico y veracidad en el etiquetado. Dentro de este panorama, cinco productos destacaron por tener un impacto menor: Brillante Tehuacán y Aurrera encabezan la lista al ser agua mineral sin azúcares ni colorantes. Les siguen San Bernardino Zero, Coca-Cola Light y Free Light, validados por sus niveles calóricos mínimos y el uso preciso de edulcorantes en lugar de azúcares libres. Finalmente, la marca Búho cerró el listado por su transparencia y bajo aporte calórico.
n el otro extremo, la Profeco identificó bebidas que superan con creces la recomendación de la OMS de 25 gramos de azúcar diarios. Sidral Aga fue señalado como uno de los más críticos, con 200 gramos de azúcar en su presentación de 2 litros. Otras marcas como Jarritos, Barrilitos, Red Cola y Sangría Señorial también recibieron valoraciones negativas debido al uso de jarabe de maíz de alta fructosa e inconsistencias entre el contenido real y lo declarado en sus etiquetas.
Un punto fundamental del reporte es la restricción para niños, debido a la presencia de cafeína y edulcorantes, la Profeco recomienda evitar que los menores consuman líneas tradicionales como Coca-Cola original, Pepsi y Red Cola, así como sabores frutales de las marcas Fanta, Jarritos, Mirinda o Sidral Mundet. Por el contrario, marcas como Ameyal y Chaparritas se consideraron aptas para el consumo infantil dentro de los parámetros evaluados, al no contener las leyendas precautorias de sus competidores. La Profeco es resalta que los refrescos mejor evaluados no sustituyen al agua simple. El consumo frecuente de estas bebidas está directamente vinculado con el desarrollo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y caries dentales. En un contexto donde el sobrepeso global se ha duplicado desde los años 80, este informe técnico sirve como una herramienta de alerta sanitaria para que la población tome decisiones más conscientes sobre su nutrición diaria en este 2026



















