La descarga de aguas residuales sin tratamiento en los canales de Xochimilco continúa siendo un problema ambiental que impacta la calidad del agua y pone en riesgo la conservación del ajolote mexicano, especie endémica de la zona.
De acuerdo con investigaciones de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, la contaminación del agua, junto con la urbanización y la introducción de especies invasoras, ha reducido de manera considerable la población de ajolotes en su hábitat natural.
La presencia de descargas ilegales o no reguladas contribuye al deterioro del ecosistema lacustre.
Especialistas han señalado que los canales reciben aguas con altos niveles de contaminantes, lo que afecta no solo a la fauna, sino también a las actividades agrícolas tradicionales de la zona, como las chinampas.
Además, organismos ambientales han advertido que la falta de tratamiento adecuado del agua agrava el desequilibrio ecológico


















