Redacción/Grupo Marmor
El poblado de Punta Marina enfrenta una situación tras el crecimiento acelerado de colonia de pavos reales, que ahora supera el centenar de ejemplares y circula libremente por la zona.
Las aves han comenzado a ocupar calles, jardines y techos de viviendas, generando molestias entre habitantes. Entre las principales quejas se encuentran los ruidos durante la noche, daños en áreas verdes, afectaciones en techumbres y rayones en vehículos.
La presencia de los pavos reales ha generado opiniones divididas en la comunidad. Mientras algunos residentes solicitan medidas para reducir la población o reubicar a parte de las aves, otros consideran que podrían convertirse en un atractivo turístico para la región.
Autoridades locales, en coordinación con especialistas y un zoológico cercano, analizan alternativas para controlar la situación de manera humanitaria, buscando un equilibrio entre la convivencia con la fauna y las afectaciones a la población.


















