Julieta Coria/Grupo Marmor
Mahahual es un pequeño destino turístico ubicado al sur de Quintana Roo, en la Costa Maya, muy cerca de la frontera con Belice. El lugar es conocido por sus playas de arena blanca, aguas turquesa y por formar parte del sistema arrecifal mesoamericano, considerado uno de los más importantes del mundo.
Durante años, Mahahual se ha caracterizado por un turismo más tranquilo y natural en comparación con otros destinos masivos del Caribe mexicano como Cancún o Playa del Carmen. Sin embargo, recientemente el nombre del poblado se volvió tendencia nacional debido a un megaproyecto turístico impulsado por la empresa Royal Caribbean.
El proyecto que desató el debate
La compañía busca construir en Mahahual el complejo “Perfect Day México”, un enorme parque acuático y centro turístico diseñado principalmente para pasajeros de cruceros.
El proyecto contempla:
- Toboganes gigantes
- Albercas
- Restaurantes
- Áreas recreativas
- Espacios comerciales
- Capacidad para miles de visitantes al día
La inversión multimillonaria promete generar empleos y atraer más turismo internacional a la región.
¿Por qué hay polémica?
La controversia comenzó porque organizaciones ambientales, activistas y habitantes de la zona aseguran que el megaproyecto podría provocar daños ecológicos graves en una de las áreas naturales más sensibles del Caribe mexicano.
Entre las principales preocupaciones destacan:
- Posible afectación a manglares
- Riesgo para arrecifes coralinos
- Contaminación del mar
- Sobreexplotación de agua y servicios
- Alteración del ecosistema local
Además, ambientalistas advierten que Mahahual podría perder su esencia natural y convertirse en un destino de turismo masivo.
La discusión creció todavía más luego de que autoridades ambientales suspendieran temporalmente algunas obras para revisar presuntas irregularidades en permisos y estudios de impacto ambiental.
El tema llegó hasta el Gobierno federal
La polémica escaló tanto que la presidenta Claudia Sheinbaum pidió una revisión ambiental exhaustiva del proyecto para garantizar que no existan daños irreversibles en la zona.
Mientras algunos sectores apoyan el parque por la derrama económica y generación de empleos, otros consideran que el costo ambiental podría ser demasiado alto para uno de los ecosistemas más importantes de México.



















