Momentos de tensión se vivieron en la zona arqueológica de Chichén Itzá luego de que dos visitantes extranjeros ingresaran al área restringida y subieran a la pirámide de Kukulkán, aprovechando un momento de confusión entre turistas y personal de vigilancia. La situación fue captada por asistentes y difundida ampliamente en redes sociales.
El ascenso al monumento ocurrió pese a las restricciones vigentes para proteger la estructura prehispánica, considerada una de las más importantes del país. Custodios y elementos de seguridad actuaron para detener a las personas involucradas, mientras otros visitantes manifestaron inconformidad por lo sucedido durante el recorrido turístico.
La pirámide de Kukulkán, reconocida internacionalmente por la UNESCO como patrimonio cultural, permanece cerrada para ascensos desde hace más de una década debido al riesgo de deterioro. El incidente reavivó la discusión sobre el cuidado de los sitios arqueológicos y la necesidad de reforzar las medidas de vigilancia en espacios históricos de México.



















