Margarita Arreola / Grupo Marmor
La titular del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), Lorena Villavicencio Ayala, se pronunció en contra de la propuesta para que menores de edad sean juzgados como adultos, como planteó el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
Villavicencio Ayala aclaró que no ha frenado la iniciativa de Ramírez Bedolla para aplicar penas severas a adolescentes que cometan delitos graves, pero subrayó que el tema debe discutirse con expertos. Aseveró que niñas, niños y adolescentes también son víctimas de sus circunstancias y que existe corresponsabilidad de madres, padres, familias y sociedad en general.
“A mí lo que me interesa es que las niñas y niños no estén en este tipo de actividades y que tampoco sean juzgados como adultos. Los niños tienen su propio desarrollo biológico. No fue gratuito que se estableciera que a partir de los 18 años sean considerados adultos. ¿Por qué se estableció esto? Es lo que hay que preguntarnos. Se estableció porque antes de los 18 años no tienen un desarrollo emocional y cerebral completo”, apuntó.
Sobre el caso de Osmar N., señalado por el asesinato de dos maestras en la preparatoria Antón Makarenko, en Lázaro Cárdenas, la titular de Sipinna dijo estar al tanto de la situación. Con respeto al trabajo del gobernador estatal, reiteró que no considera que la sanción severa sea la mejor opción.
Destacó que la niñez y la adolescencia son etapas vulnerables, con alta influencia del entorno, por lo que la responsabilidad no recae solo en los infractores, sino también en sus familias o tutores.
“Los padres pueden ser responsables de muchas de las conductas que los hijos replican. Necesitamos una valoración integral. No podemos ver a las niñas y niños como sujetos aislados: viven en una casa. Tenemos que ver en qué condiciones están, si hubo violencia. Yo no coincido con esas posturas, aunque respeto profundamente a quienes trabajan en este estado a favor de la niñez”, señaló durante el encuentro de instancias municipales del Sipinna de la región Occidente.
Añadió que es fundamental que las niñas y niños permanezcan en las escuelas y cambiar el contenido cultural nocivo que les hace creer que necesitan tener, antes que ser. Subrayó también la necesidad de alejarlos del exceso de pantallas y de los retos virales que circulan en internet, donde suelen caer adolescentes.
“Lamento profundamente lo que ocurrió en Lázaro Cárdenas y me solidarizo con las víctimas indirectas, con las familias. Me parece terrible el hecho. Sin embargo, creo que debemos hacer una valoración del contexto en el que estaba el niño y revisar otros elementos que les afectan, como las redes sociales. Con todo respeto, a los niños les han generado ideas falsas sobre las mujeres feministas y otros temas que se gestan en el país. Si los niños viven en medio de la violencia, no podemos esperar que actúen de manera distinta. Tenemos que trabajar en reconstituir el tejido familiar, el tejido social y las escuelas”, finalizó.



















