Julieta Coria/ Grupo Marmor
Cada 3 de junio se conmemora el Día Mundial de la Bicicleta, una fecha que promueve el uso de este medio de transporte por sus beneficios para la salud, la movilidad y el medio ambiente. Sin embargo, en Morelia surge una pregunta inevitable: ¿la ciudad está realmente preparada para que más personas utilicen la bicicleta en sus traslados diarios?
Aunque en los últimos años se han construido algunas ciclovías y se han impulsado programas para fomentar la movilidad sustentable, ciclistas y colectivos ciudadanos consideran que aún existen importantes retos para convertir a la bicicleta en una alternativa segura y eficiente frente al automóvil.
Uno de los principales obstáculos sigue siendo la falta de infraestructura conectada. En varios puntos de la ciudad las ciclovías terminan abruptamente, obligando a los usuarios a incorporarse al tráfico vehicular, donde enfrentan riesgos constantes ante la falta de respeto de algunos conductores.
A esto se suman problemas como calles en mal estado, baches, falta de señalización y la escasa cultura vial, factores que desaniman a muchas personas que estarían dispuestas a cambiar el automóvil por la bicicleta.
No obstante, cada vez más morelianos optan por este medio de transporte para acudir al trabajo, la escuela o realizar actividades cotidianas. Además del ahorro económico, destacan beneficios como evitar el tráfico, reducir tiempos de traslado en ciertas zonas y contribuir al cuidado del medio ambiente.
Especialistas en movilidad coinciden en que el crecimiento del uso de la bicicleta requiere una estrategia integral que incluya más infraestructura segura, campañas de educación vial y una mayor conciencia ciudadana sobre el respeto a peatones y ciclistas.
En una ciudad donde el congestionamiento vehicular es cada vez más frecuente, el Día Mundial de la Bicicleta también representa una oportunidad para reflexionar sobre el futuro de la movilidad urbana y el papel que la bicicleta podría desempeñar en una Morelia más sustentable.



















