Jorge Rubio/Grupo Marmor
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró este viernes 5 de junio que su administración no recurrirá al uso de la fuerza pública ni ordenará el desalojo del plantón que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal enfatizó que la postura de su gobierno es priorizar el diálogo institucional y evitar caer en provocaciones ante las protestas magisteriales.
Sheinbaum alertó sobre la detección de grupos ajenos al movimiento docente que se han infiltrado en las inmediaciones de la movilización. La titular del Ejecutivo Federal afirmó que se trata de “agitadores sociales” que buscan desestabilizar las protestas y provocar una confrontación directa entre los maestros de la CNTE y los elementos de la Policía de la Ciudad de México para generar un costo político.
Las movilizaciones de la CNTE se derivan de demandas históricas que incluyen la abrogación de la reforma educativa de sexenios anteriores, incrementos salariales y la basificación de plazas. A pesar de las afectaciones viales y comerciales en el primer cuadro de la capital, la presidenta confió en que las negociaciones pacíficas con la Secretaría de Gobernación permitirán alcanzar acuerdos viables sin necesidad de llegar a escenarios de violencia.



















