El caso Karime vuelve a centrar la atención en las terapias de conversión

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Andrea Marinie/Grupo Marmor

El caso Karime reabre la discusión acerca de las terapias de conversión para quienes pertenecen a la comunidad LGBT+ en el país, posterior a la denuncia de organizaciones civiles y colectivos que denunciaran la realización de prácticas por parte de la organización religiosa “Patrulla Espiritual”.

El caso cobraría importancia rápidamente posterior a la difusión de un video del traslado de Karime a un centro de rehabilitación presuntamente sin su consentimiento, lo cual derivó en fuertes críticas en redes sociales y la intervención de las autoridades.

Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Baja California abrió una carpeta de investigación con el objetivo de esclarecer la situación y determinar responsabilidades en el caso.

Los responsables de la clínica señalaron que la intervención habría sido solicitada por los propios familiares de Karime debido a problemas de adicciones; sin embargo, colectivos en pro de los derechos LGBT+ afirmaron que este tipo de acciones suelen usarse para enmascarar abusos y terapias de conversión, por lo que exigieron respeto para la identidad de género y la prohibición de cualquier tipo de terapia de conversión.