Javier Velázquez/Grupo Marmor
Profesores de la región indígena de Michoacán solicitaron este lunes a las autoridades reforzar las medidas de seguridad en las zonas donde laboran, luego de que un docente fuera asesinado el pasado 28 de mayo en un ataque armado, los maestros denunciaron que la falta de vigilancia en comunidades y rutas de acceso los pone en riesgo constante.
En entrevista con medios de comunicación, Ignacio Méndez, técnico de la sección XVIII de Poder de Base de educación Indígena expresó que la manifestación que se congregó afuera de Casa Michoacán y que se dirigió al primer cuadro de la ciudad es para exigir al gobierno estatal y federal garantizar su seguridad y la de sus estudiantes, ya que la violencia ha generado una creciente deserción escolar y ha obligado a muchos maestros a solicitar cambios de adscripción.
El profesor expresó que también sufren de amedrentamientos de manera constante por grupos armados, lo que ha generado un clima de miedo y zozobra para los más de cuatro mil profesores que se encuentran actualmente trabajando en la comunidades indígenas.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se sumó a las demandas de los maestros y exigió al gobierno de Michoacán tomar medidas urgentes para proteger a los docentes y garantizar el derecho a la educación en la entidad, sin que hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las peticiones de los maestros.
La inseguridad en la región indígena de Michoacán ha afectado no solo a los maestros, sino también a la educación de los estudiantes, los docentes exigen rutas seguras, aumento de vigilancia, apoyo psicológico y la investigación exhaustiva de los hechos violentos.
Era el pasado 2 de junio, cuando el profesor Felipe de Jesús Martínez Martínez era asesinado por el crimen organizado mientras se dirigía a su escuela en una comunidad indígena, donde era el único docente en la zona.



















