Se agudizan los roces entre España e Italia tras la crisis en Ceuta

Foto: AFP
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Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor

Los roces entre España e Italia no amainan tras la crisis migratoria en Ceuta que dejó imágenes de cientos de miles de inmigrantes ilegales, más de 75 mil, entrando por tierra y por mar. La primera en reaccionar ha sido la ultraderechista Giorgia Meloni, quien ordenó el establecimiento de controles y revisiones para todos los pasajeros que arriben a Italia desde España: por aire, tierra y mar.

Esta suspensión de los beneficios del Espacio Schengen que permiten la libre circulación de las personas, de los 27 países que forman parte de la Unión Europea (UE) están suspendidos, primero en España (desde el 1 de agosto) y luego, España los implementó contra Italia (desde el 7 de agosto) y aunque son temporales el riesgo que se corre es que se traduzca en un conflicto diplomático.

Este quid pro quo está lleno de reproches mutuos: el Gobierno del presidente Pedro Sánchez, señala que Italia es el principal país del Mediterráneo con la mayor entrada de inmigrantes ilegales. “Casi 60 mil inmigrantes ilegales el año pasado llegaron a costas italianas”.

La imposición de controles fronterizos entre España e Italia ha desatado una ola de críticas por parte del sector turístico y hostelero, tanto italiano como español y es que sucede en plena temporada alta estival. Ambos países afirman que sus controles fronterizos permanecerán en vigor durante un mes.

En los aeropuertos españoles se observan largas filas de viajeros de aviones que arriban desde Italia y es que la policía fronteriza les pide, uno por uno, la documentación para poder desembarcar.

La crisis ha enfrentado al líder socialista español Pedro Sánchez con la líder conservadora italiana Giorgia Meloni, quien desde hace tiempo pide normas migratorias más estrictas en la UE. Hoy de hecho, en compañía de la primera ministra de Dinamarca, han emitido un comunicado conjunto señalando que están dispuestas a defender a Europa y ambas demandan medidas migratorias más severas.

España afirma que sus controles permanecerán vigentes hasta el 7 de septiembre a menos que un cambio en las circunstancias que llevó a su adopción justifique modificar ese período.