¿Somos más agresivos en redes? El desafío de frenar el odio digital

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Redacción/ Grupo Marmor

 En el marco del Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre el preocupante incremento de narrativas hostiles, discriminatorias y xenófobas que inundan los espacios físicos y digitales a nivel global. Con base en la resolución A/RES/79/316 de la Asamblea General, el organismo internacional advirtió que el crecimiento de la inteligencia artificial y la falta de alfabetización digital están acelerando la exposición de niños, niñas y adolescentes a entornos tóxicos y polarizados, convirtiendo la lucha contra esta problemática en una señal de alerta prioritaria para prevenir escaladas de violencia sistémica.

Naciones Unidas insistió en que “nadie nace odiando”, definiendo al prejuicio como una conducta aprendida que puede combatirse eficazmente mediante la educación, el diálogo intercultural y el fomento del pensamiento crítico. Para mitigar los impactos en las comunidades digitales, la estrategia global exige una responsabilidad compartida entre gobiernos, instituciones educativas, medios de comunicación y gigantes tecnológicos. Las medidas urgentes propuestas incluyen el desarrollo de herramientas de monitoreo temprano y el reforzamiento de la ciberseguridad ciudadana para denunciar de forma oportuna los contenidos perjudiciales en la red.

En paralelo al llamado de la ONU, informes internacionales recientes (como el emitido por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia) revelan que las plataformas digitales están endureciendo sus políticas de moderación. Durante el último mes, se registró una tasa de efectividad del 65% en la retirada de contenidos de odio denunciados en internet. El análisis destaca un marcado contraste en la velocidad de respuesta de las plataformas; mientras que TikTok y X (antes Twitter) lideran la lista con una efectividad del 90% en la eliminación de mensajes discriminatorios, otras redes de gran impacto como Instagram, Facebook y YouTube registran tasas de retiro de apenas el 77%, 51% y 19% respectivamente, lo que mantiene en la mesa el debate sobre si el odio online es la mayor amenaza actual para la participación de las juventudes en la democracia.