Portero de Corea del Sur sacrificó el nacimiento de su primera hija por jugar el Mundial.

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Jorge Rubio/Grupo Marmor

El guardameta Kim Seung-Gyu vive horas complicadas tras revelarse que decidió perderse el nacimiento de su primera hija para mantenerse concentrado con su selección en el Mundial 2026, una decisión que hoy genera debate entre aficionados y medios deportivos.

El arquero surcoreano apostó por quedarse con el equipo y disputar el duelo clave ante la selección de México, confiando en aportar seguridad bajo los tres postes. Sin embargo, el partido terminó siendo una noche amarga tanto en lo personal como en lo profesional.

Durante el encuentro de ayer, un error en la salida del portero terminó marcando el rumbo del partido, permitiendo a México aprovechar la desatención y concretar el gol que significó la derrota para Corea del Sur por la mínima diferencia, complicando seriamente sus aspiraciones en la fase de grupos.

La situación rápidamente encendió las redes sociales, donde muchos aficionados cuestionaron si la presión emocional por haberse perdido un momento tan importante como el nacimiento de su hija pudo influir directamente en su rendimiento dentro del campo.

Ahora, mientras Corea del Sur prepara su siguiente compromiso en busca de mantenerse con vida en la Copa del Mundo, la historia del arquero se ha convertido en uno de los relatos más comentados del torneo: el sacrificio de dejar a su familia por representar a su país, y el peso que esa decisión pudo tener en el momento más crucial.