Declaran muerto a un bebé y lo hallan respirando horas después en la morgue

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Redacción / Grupo Mammor

Un impactante caso de negligencia médica y supervivencia tiene conmocionada a la comunidad de Gilbert, Arizona. El pequeño Vincent Lorenzo Fiordilino, un bebé de apenas 18 meses de edad que había sido declarado oficialmente muerto tras ahogarse en una piscina, fue localizado con vida y respirando en el interior de la “sala fría” de la morgue del hospital Mercy Gilbert Medical Center, donde permaneció encerrado por casi seis horas.

Los reportes policiales recientemente liberados revelan que el incidente ocurrió el pasado 8 de febrero, pero las autoridades continúan desentrañando la cadena de omisiones que casi le cuestan la vida al menor.

Todo comenzó a las 5:38 p.m., cuando el sistema de emergencias 911 recibió una llamada desesperada informando que el bebé había sido hallado flotando boca abajo en la piscina de una residencia en Phoenix. Tras ser trasladado de urgencia, un equipo médico liderado por el doctor Aryan Toosi intentó maniobras de reanimación sin éxito. A las 6:20 p.m., el médico ordenó un minuto de silencio y declaró el deceso oficial del infante.

Sin embargo, el reporte de la policía de Gilbert destapó una alarmante confrontación. Tanto los padres como los oficiales presentes en la sala de urgencias cuestionaron el diagnóstico del médico, señalando que el bebé parecía emitir respiraciones intermitentes. Ante la insistencia de las autoridades, el doctor Toosi reaccionó de forma hostil:

“Por favor, haga lo suyo y déjeme hacer lo mío. Fui a la escuela de medicina por una razón”, refutó el médico a uno de los agentes antes de retirarse.

Incluso a las 7:18 p.m., mientras el personal preparaba el cuerpo para trasladarlo a la morgue, un detective reportó haber escuchado “inhalaciones fuertes”. Al confrontar a una enfermera, esta minimizó el hecho asegurando que se trataba de una “respiración agónica” o de reflejo debido al oxígeno restante por las compresiones previas. A las 7:23 p.m., la puerta de la sala de enfriamiento (con temperaturas entre los 2°C y 4°C) se cerró con el bebé en su interior.

A las 11:52 p.m., casi seis horas después de haber sido dado por muerto, personal de la oficina del médico forense llegó al hospital para recoger el supuesto cadáver. Al abrir la bolsa, descubrieron con asombro que el bebé Vincent seguía respirando de forma constante.

El menor fue trasladado de inmediato en un helicóptero médico hacia el Hospital Infantil de Phoenix. Contra todo pronóstico médico, Vincent sobrevivió y ya fue dado de alta, aunque su familia abrió una cuenta de recaudación en GoFundMe para solventar sus tratamientos, confirmando que requiere el apoyo de un ventilador mecánico y terapias intensivas para evaluar secuelas.

Por su parte, el Mercy Gilbert Medical Center emitió un breve comunicado calificando el suceso como “una situación desgarradora” y aseguró estar realizando una revisión interna exhaustiva para robustecer sus políticas de atención, sin confirmar si el doctor Toosi sigue laborando en la institución. El abogado del médico, Scott Holden, se limitó a declarar que “hay mucho más en este caso, tanto en los hechos como en lo médico, de lo que se ha informado”.

A la par del escándalo hospitalario, el departamento policial de Gilbert ha solicitado formalmente a la fiscalía del condado de Maricopa procesar a los padres del menor por negligencia grave y abuso infantil.

Las investigaciones del caso revelaron que el día del accidente, la pareja se encontraba bajo el influjo de sustancias y alcohol mientras sintonizaban el partido del Super Bowl. Los agentes detallaron que la vivienda desprendía un fuerte olor a marihuana y que las puertas que conectaban directamente al área de la piscina se encontraban abiertas y sin ningún tipo de supervisión, facilitando que el menor gateara hacia el agua.