Por Claudia Luna Palencia
Aquí en Europa, este calor infernal no amaina. La ola de calor que afectó a Inglaterra y Gales en junio mató a 440 personas al día durante su máximo de tres días; así es que, entre mayo y junio, fallecieron 2 mil 700 personas por golpes de calor.
Un grupo de científicos británicos advierten que la tendencia es a empeorar la situación por calor y por mortandad: “Para comparar, unas cuatro personas mueren cada día como resultado de accidentes de tráfico y unas 35 al día por consumo de alcohol y drogas, en Reino Unido”.
Ya la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtieron de la irreversibilidad de lo que está viviéndose a nivel global y que, constituye, uno de los mayores desafíos para la supervivencia del ser humano.
De acuerdo con, Clair Barnes, del Imperial College de Londres, los datos que siguen revelando cada vez más muertos por calor son cifras grandes que podrían crecer y crecer. “Hemos llegado al punto en que el calor es tan extremo que no podemos evitar reconocer los impactos que tiene”.
El pico de la ola de calor de junio provocó tres días consecutivos sin precedentes: con alertas rojas por parte de la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido y de la Oficina Meteorológica.
La Agencia de Seguridad Sanitaria británica remarcó que, entre 2020 y 2024, más de 10 mil personas murieron en Reino Unido a causa del calor.
Y, aunque las críticas contra el gobierno aumentan porque carece de planes efectivos para prevenir estas muertes y hacer de las ciudades más sostenibles, el drama es para toda Europa.
No hay ninguna ciudad preparada para proteger a su población de la intensidad de un clima, con temperaturas superiores a 40 grados, por varios días o para varias semanas. La ola de calor de junio fue la más amplia e intensa jamás registrada en Europa y se estima que provocó más de 20 mil decesos.
Solo en Alemania, que llegó a los 41.7 grados centígrados murieron 5 mil 500 personas.
El sistema de salud británico lleva varios años contabilizando las muertes por causas del cambio climático; sin embargo, no todos los países europeos llevan estos registros tan detallados.
Los científicos británicos estiman que, de media, el calor mata a una persona por minuto en el mundo.

















