Polvo del Sahara llegará a México: qué es, cuándo ocurre y qué efectos puede tener

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Redacción/ Grupo Marmor

Cada año, millones de partículas de arena provenientes del desierto del Sahara cruzan el océano Atlántico hasta llegar a territorio mexicano, un fenómeno natural que suele presentarse entre mayo y septiembre y que puede modificar el aspecto del cielo, además de afectar la calidad del aire en algunas regiones del país.

Impulsado por fuertes corrientes de viento conocidas como ondas del este, el polvo africano recorre miles de kilómetros desde el norte de África hasta América. En México, su presencia se registra principalmente en la península de Yucatán, el Caribe mexicano y estados del sureste como Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Veracruz, aunque en ocasiones puede extenderse a otras entidades.

Durante estos eventos es común observar cielos con tonalidades grisáceas, amarillentas o rojizas, atardeceres más intensos, menor visibilidad y una disminución en la formación de nubosidad. La cantidad de partículas que llega al país depende de factores como la intensidad de los vientos y las condiciones atmosféricas.

Además de ser un fenómeno meteorológico, el polvo del Sahara también tiene un papel en los ecosistemas, ya que transporta minerales como hierro y fósforo que pueden enriquecer algunos suelos y contribuir a diversos procesos naturales.

Aunque para la mayoría de la población no representa un riesgo importante, las autoridades recomiendan tomar medidas preventivas cuando se registran altas concentraciones de partículas, especialmente en personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores, niñas, niños y quienes son más sensibles a la contaminación del aire.

Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar actividades al aire libre durante los periodos de mayor concentración de polvo, mantener cerradas puertas y ventanas y utilizar cubrebocas si las condiciones del aire así lo ameritan.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) señala que las tormentas de arena y polvo son fenómenos meteorológicos comunes en regiones áridas y semiáridas del mundo, y que una de sus principales fuentes se localiza en el norte de África, desde donde estas partículas son transportadas por las corrientes atmosféricas hacia diferentes continentes.

La llegada anual del polvo del Sahara evidencia la conexión natural entre distintas regiones del planeta y la capacidad de la atmósfera para trasladar partículas minerales a grandes distancias, un proceso que forma parte de la dinámica climática global.