Jorge Rubio/Grupo Marmor
La gran final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium no solo definirá al nuevo monarca del fútbol global, sino que también dejará una de las postales más históricas y comentadas del deporte de la mano de la política internacional. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, confirmó de manera oficial que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, será el encargado de entregar el icónico trofeo de oro al capitán de la selección que se consagre campeona del mundo.
Esta decisión rompe con la tradición reciente del torneo, donde habitualmente es el propio mandatario de la FIFA o leyendas del balompié quienes ponen la copa en manos del campeón. Sin embargo, al tratarse de una edición histórica organizada en conjunto por Norteamérica, el protagonismo del mandatario estadounidense en el palco de honor de Nueva Jersey busca marcar el cierre de gala para el torneo más grande de la historia. El anuncio ha encendido de inmediato las redes sociales, dividiendo opiniones entre los aficionados, pero asegurando que los ojos del planeta entero estarán puestos en el protocolo de premiación este próximo domingo.


















