Jorge Rubio/Grupo Marmor
Levantar la Copa del Mundo es el sueño máximo de cualquier futbolista, pero sostener este emblemático galardón requiere algo más que fuerza mental: exige cargar con el verdadero peso de la victoria.
El trofeo oficial de la FIFA tiene un peso exacto de 6.175 kilogramos. A pesar de su tamaño relativamente compacto de 36.8 centímetros de altura, el galardón sorprende por su densidad física al tacto, resultado directo de estar compuesto por poco más de 5 kilos de oro puro de 18 quilates y dos anillos concéntricos de malaquita verde en su base.
El secreto detrás de su diseño
Uno de los mitos más comunes en torno al trofeo es que se trata de una pieza sólida de metal. Sin embargo, los diseñadores y la propia joyería encargada de su mantenimiento confirman que la estructura es hueca por dentro.
Si la escultura fuera un bloque de oro macizo en su totalidad, su peso estimado ascendería a unos 70 u 80 kilogramos. Semejante peso haría prácticamente imposible la icónica imagen de los capitanes alzando la copa por encima de sus cabezas durante las celebraciones en el podio. Gracias a este diseño estratégico, el galardón mantiene el equilibrio perfecto entre la opulencia del metal precioso y la ligereza necesaria para el festejo.



















