Redacción / Grupo Marmor
Revisar el celular apenas despertamos es un hábito cotidiano para millones de personas, pero la psicología advierte que afecta negativamente la salud mental. Especialistas señalan que esta acción inunda el cerebro de dopamina artificial y cortisol, pasándolo de un estado natural de recuperación a uno de hiperalerta en cuestión de segundos. Esto genera una respuesta inmediata de estrés que condiciona el estado de ánimo para el resto de la jornada y provoca una sensación constante de prisa.
Detrás de la necesidad de conectarse al mundo digital a primera hora se esconden factores como la ansiedad, la impulsividad, la dependencia y el fenómeno conocido como “fomo” o el miedo a perderse de algo. Incluso, investigaciones publicadas en revistas científicas como Behavioral Neuroscience confirman que quienes interactúan con la pantalla en los primeros 15 minutos del día registran niveles más altos de ansiedad y enfrentan mayores dificultades para concentrarse en sus tareas diarias.
Para evitar el agotamiento psicológico crónico y la fatiga visual, los expertos recomiendan sustituir esta práctica por hábitos que fomenten la calma. Entre las principales sugerencias destacan utilizar un reloj despertador tradicional, mantener el teléfono fuera de la habitación durante la noche y esperar entre 10 y 30 minutos antes de revisar notificaciones, priorizando actividades beneficiosas como la meditación o el estiramiento corporal al iniciar el día.


















