Julieta Coria/Grupo Marmor
Un incendio de gran magnitud no solo representa un riesgo por las llamas, también por el humo que puede extenderse a varios kilómetros y afectar la calidad del aire en colonias cercanas.
Si una densa nube de humo llega hasta tu zona, especialistas en Protección Civil recomiendan tomar medidas para reducir la exposición, especialmente en niñas, niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias.
Recomendaciones básicas
- Permanece en interiores si el humo es intenso.
- Mantén puertas y ventanas cerradas para evitar que el humo entre a la vivienda.
- Si es posible, apaga ventiladores o sistemas que introduzcan aire del exterior.
- Evita realizar actividades físicas al aire libre mientras persista la contaminación.
- Si debes salir, utiliza un cubrebocas que filtre partículas, como un KN95, ya que los de tela ofrecen menor protección.
- Mantente hidratado y, si presentas irritación en ojos o garganta, busca un lugar con aire limpio.
¿Cuándo acudir al médico?
Si comienzas a presentar dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos intensa, mareos o los síntomas empeoran, es importante solicitar atención médica de inmediato. Las personas con asma u otras enfermedades respiratorias deben seguir el tratamiento indicado por su médico y evitar exponerse al humo.
Sigue la información oficial
Durante una emergencia, las autoridades de Protección Civil y Bomberos informan sobre la evolución del incidente y, en caso de ser necesario, emiten recomendaciones o medidas preventivas para la población.
Aunque la mayoría de los incendios son controlados en pocas horas, el humo puede permanecer en el ambiente por más tiempo, por lo que es recomendable mantenerse informado y evitar acercarse a la zona del siniestro para no poner en riesgo la seguridad ni obstaculizar las labores de los cuerpos de emergencia.


















