Redacción / Grupo Marmor
La publicación de los resultados del examen de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para el ciclo 2026-2027 desató una ola de indignación y protestas entre miles de aspirantes. El proceso, que por primera vez se realizó en una modalidad totalmente virtual y supervisada a distancia mediante Inteligencia Artificial, fue omitido por acusaciones de trampa, filtración de respuestas y uso de herramientas tecnológicas para elevar los puntajes de admisión.
La controversia escaló luego de que la propia UNAM confirmara la cancelación de aproximadamente el dos por ciento de las evaluaciones aplicadas, equivalentes a cerca de tres mil exámenes, al detectar irregularidades como suplantación de identidad y apoyo externo no autorizado. Sin embargo, en redes sociales diversos aspirantes admitieron abiertamente haber burlado los sistemas de monitoreo mediante el uso de dos monitores, puntos ciegos en las cámaras y modelos de lenguaje como ChatGPT, Gemini, Claude y Copilot, así como la compra de respuestas a cursos de preparación informales que distribuyeron las pruebas aplicadas en los primeros turnos.
Las sospechas de un impacto numérico sustancial en el proceso fueron respaldadas por análisis estadísticos independientes, como el realizado por el biólogo Luis Ángel Maciel, quien evidenció un incremento atípico en las puntuaciones. Mientras que en el proceso de 2025 solo el nueve por ciento de los aspirantes superó los 100 aciertos, para la edición de 2026 la cifra se disparó al 30 por ciento, elevando drásticamente el corte de aciertos mínimos para carreras de alta demanda como Medicina, Química y Psicología, y dejando fuera a miles de jóvenes.
En contraste con las irregularidades denunciadas, destacó la historia de Arelly Saraí Viramontes Garzón, una joven de 19 años originaria de Iztapalapa que alcanzó el puntaje perfecto de 120 aciertos en su segundo intento para ingresar a la Facultad de Psicología. Arelly, quien se preparó intensamente durante nueve meses tras haber sido rechazada el año anterior, lamentó que la deshonestidad de quienes recurrieron a trampas o Inteligencia Artificial terminara desplazando a estudiantes dedicados que merecían un lugar en la Máxima Casa de Estudios.
Ante el descontento social, el rector Leonardo Lomelí solicitó la elaboración de un informe detallado a una comisión técnica y la universidad interpuso denuncias penales contra empresas y personas que lucraron prometiendo lugares o respuestas. Asimismo, la UNAM abrió citas de revisión para quienes aseguran que la cancelación de su prueba fue injusta, mientras que colectivos de aspirantes no seleccionados alistan una manifestación pacífica frente a Rectoría este lunes 27 de julio para exigir transparencia y el retorno definitivo a los exámenes de admisión presenciales.



















