La Pantera Rosa: 50 años de sabor y una historia que comenzó por amor a una caricatura

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Redacción/ Grupo Marmor

Zamora, Michoacán.- Hay negocios que con el paso de los años dejan de ser solamente un lugar para comer y se convierten en parte de la memoria de una ciudad. Ese es el caso de La Pantera Rosa, restaurante zamorano que llegó a las cinco décadas de historia y que mantiene vigente el nombre con el que fue fundado en 1975.

Ubicado en el Centro de Zamora, el establecimiento es reconocido principalmente por su tradicional carne en su jugo, además de sus carnes asadas, quesadillas y tortillas hechas a mano. Desde sus primeros años, la propuesta se enfocó en ofrecer platillos de la región y construir una tradición alrededor de su cocina.

Pero detrás del peculiar nombre del restaurante existe una historia familiar.

El fundador del negocio era un gran aficionado a La Pantera Rosa, la popular caricatura, y decidió llevar ese nombre al establecimiento que comenzaba a construir. Así, el personaje que disfrutaba ver en pantalla terminó convirtiéndose en la identidad de un negocio que con los años sería reconocido por generaciones de zamoranos.

La historia tomó un giro inesperado cuando el fundador falleció a los 32 años de edad. Ante esa pérdida, su esposa decidió continuar al frente del negocio y mantener el nombre de La Pantera Rosa, no solo como una identidad comercial, sino también como una manera de conservar la memoria de quien había iniciado aquel proyecto.

Con el paso de las décadas, el restaurante se mantuvo en funcionamiento y convirtió algunos de sus platillos en parte de su sello. Entre ellos destaca la carne en su jugo, preparada con carne de res, frijoles de la olla, cilantro, cebolla y el propio jugo de la carne; una especialidad que el establecimiento señala como su platillo estrella.

La propia historia del restaurante establece 1975 como el año en que abrió sus puertas, por lo que alcanzar cinco décadas representa un aniversario significativo para un negocio familiar que ha permanecido en el Centro de Zamora.

Más allá de los platillos, La Pantera Rosa ha logrado permanecer en la vida cotidiana de la ciudad. Para algunos, es un sitio asociado con reuniones familiares; para otros, una parada obligada al visitar Zamora o el lugar al que regresan para volver a probar un sabor conocido.

La caricatura que inspiró al fundador terminó dando identidad a un restaurante que sobrevivió a su ausencia, continuó bajo el cuidado de su esposa y se convirtió, con el paso del tiempo, en uno de esos negocios que forman parte de la historia gastronómica de Zamora.