Redacción / Grupo Marmor
En medio de la devastación causada por el reciente terremoto de magnitud 7.4 en el departamento del Chocó en Colombia, surgió una desgarradora historia de heroísmo. Un habitante de la comunidad de Quibdó, identificado como Luis Alberto Rivas Salguero y conocido cariñosamente como Lucho, perdió la vida luego de ingresar a una vivienda a punto de colapsar con la única intención de rescatar a las personas que quedaron atrapadas bajo los escombros durante el movimiento telúrico del pasado 10 de agosto.
Los testimonios de los vecinos señalan que el hombre había logrado escapar ileso cuando su propia casa comenzó a derrumbarse. Sin embargo, al percatarse de la emergencia a su alrededor, Lucho decidió regresar a la zona de desastre y logró sacar con vida a una persona. En un segundo intento por auxiliar a otro afectado, la frágil estructura cedió por completo y terminó sepultándolo, lo que movilizó a cerca del 80 por ciento de los residentes del sector para intentar remover los restos con sus propias manos.
Tras varias horas de intensas labores comunitarias ante la desesperación, los rescatistas confirmaron el fallecimiento del hombre alrededor de las 3 de la madrugada del martes 11 de agosto. La noticia generó una profunda conmoción y luto que traspasó las fronteras de la región, provocando que autoridades y habitantes de otras localidades enviaran sus condolencias a la familia de la víctima, reconociendo su enorme sacrificio al priorizar la vida ajena por encima de su propia seguridad.
Mientras la comunidad lamenta la partida de su héroe local, otras familias afectadas en el barrio continúan enfrentando un panorama desolador. Diversos damnificados han tenido que dormir en la calle cuidando las pocas pertenencias que lograron rescatar de las ruinas, denunciando que ninguna autoridad se ha presentado en el lugar para evaluar los cuantiosos daños o brindar asistencia oficial, por lo que dependen enteramente de la solidaridad entre vecinos para salir adelante.



















