Redacción / Grupo Marmor
Un trágico caso conmocionó a las autoridades de Kentucky luego de que un bebé de 1 año de edad perdiera la vida por asfixia al ingerir partes de un pañal contaminado. Derivado de las investigaciones, la policía arrestó a Deavan Williams, de 22 años de edad y actual pareja sentimental de la madre, acusándolo de asesinato y abuso infantil, mientras que la progenitora, identificada como Alexandrae Price de 22 años, también enfrenta cargos legales por el severo descuido del menor.
Los reportes judiciales detallan que el incidente ocurrió cuando la madre salió a trabajar y dejó al niño bajo el cuidado exclusivo de su novio. El expediente señala que el sujeto presuntamente se quedó dormido mientras el bebé permanecía dentro de un corral de juegos, momento en el cual la víctima quedó inconsciente tras llevarse a la boca el material desechable. Al llegar al hospital, los médicos detectaron diversos traumatismos sospechosos, incluyendo sangrado bucal y varios moretones en el cuerpo.
Tras reportar el deceso, los agentes de investigación acudieron a la vivienda y descubrieron condiciones deplorables junto a un evidente estado de abandono. El lugar carecía de servicios básicos como agua corriente o aire acondicionado, y presentaba una severa acumulación de basura, latas de cerveza, insectos y un fuerte olor a orina, operando en un ambiente sumamente insalubre donde el cuidador admitió que bañaba al pequeño utilizando una manguera en la zona exterior del domicilio.
Además del inminente riesgo para el menor, los oficiales de control animal del condado rescataron a 16 animales que habitaban en la misma propiedad, contabilizando 12 gatos, 3 perros y una zarigüeya. Varios de estos ejemplares presentaban un grave nivel de desnutrición y deterioro general de salud, por lo que algunos tuvieron que ser sacrificados por los especialistas, sumando más evidencias sobre la negligencia extrema que imperaba en el hogar donde los detenidos mantenían al infante.


















