Redacción / Grupo Marmor
Una menor de 10 años de edad llamada Damaris fue víctima de una presunta negligencia médica en la Clínica 51 del Instituto Mexicano del Seguro Social ubicada en el municipio de Gómez Palacio. La familia de la paciente denunció que la pequeña ingresó a las instalaciones para someterse a una apendicectomía, pero una grave complicación durante la intervención quirúrgica puso en riesgo su vida.
Aunque el personal aseguró inicialmente que el procedimiento había concluido con éxito, la salud de la menor empeoró drásticamente en los días siguientes. Los familiares notaron con alarma que la paciente expulsaba excremento a través de los drenajes, pero a pesar de sus constantes llamados al área de enfermería, el cirujano encargado nunca acudió a valorarla durante los 3 días posteriores. Fue gracias a la revisión de un segundo médico que se descubrió la perforación en su intestino.
Ante el inminente peligro y la falta de atención adecuada, los padres solicitaron el alta voluntaria para trasladar a la menor hacia una clínica privada de manera urgente. En dicho hospital particular, un equipo de especialistas logró estabilizar su estado de salud y le salvó la vida mediante una nueva cirugía de emergencia para reparar el severo daño causado en la institución pública.
Actualmente la pequeña se recupera de forma favorable, pero sus familiares enfrentan una fuerte crisis económica al acumular una deuda que supera los 100,000 pesos por los gastos de la hospitalización privada. Para solventar este compromiso han organizado diversas actividades como rifas de pasteles, pidiendo el apoyo solidario de la sociedad debido a que la menor necesitará someterse a otra operación dentro de 8 meses.


















