Acusan que implicado en crimen de Carlos Manzo había sido dado de baja por adicciones y volvió tras el homicidio

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Javier Velázquez/Grupo Marmor

Samuel N., preso y señalado por su presunta participación en el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, había sido separado del Ayuntamiento dos meses antes del crimen por presuntos problemas de adicciones.

La revelación fue hecha por Yesenia Méndez Rodríguez, exsecretaria particular del edil, en ampliación de declaración ante la Fiscalía General del Estado, de acuerdo con su testimonio, la situación era del conocimiento de la administración municipal, incluido el propio Manzo.

“Samuel no estaba en funciones en el cargo, no era el director de Protocolo. Dos meses antes yo le había pedido su renuncia porque tenía adicciones en el Ayuntamiento”, declaró.

Afirmó que, pese a ello, Samuel N. se mantuvo con respaldo de gente cercana al alcalde, sin que se explicaran las razones, la exfuncionaria sostuvo que tras el asesinato, Samuel N. no solo regresó a la administración municipal, sino que obtuvo un aumento salarial hasta llegar a los 70 mil pesos mensuales.

Indicó que en ese momento estaba adscrito como director de Atención Ciudadana, luego de haber dejado la Dirección de Protocolo, y ya no tenía facultades para manejar la agenda privada del presidente municipal, por ello pidió que se aclare cómo tuvo acceso a esa agenda el día del homicidio.

Explicó que mientras la agenda pública era accesible al personal, la privada solo era distribuida por ella a un círculo cerrado que incluía al equipo de seguridad del alcalde y a Grecia Quiroz, actual presidenta municipal.

Cuestionó directamente si fue Quiroz quien le proporcionó esa información, al asegurar que Samuel N. mantenía cercanía con ella y entraba y salía de su casa con documentos oficiales.

Yesenia Méndez, quien fue requerida por la Fiscalía el 8 de enero de 2026 y liberada al no encontrar elementos en su contra, dijo haber entregado la renuncia que le solicitó a Samuel N. y denunció amenazas y el cierre de su espacio laboral sin permitirle recuperar sus pertenencias.