Redacción / Grupo Marmor
Un informe médico difundido por la Casa Blanca reveló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzó un peso de 108 kilogramos, colocándose a menos de un kilo de ser clasificado técnicamente con obesidad. Con una estatura de 1.90 metros, el mandatario de 80 años se sitúa a aproximadamente 720 gramos del límite correspondiente a un Índice de Masa Corporal (IMC) de 30, situación que ha reavivado la preocupación entre especialistas en salud pública y médicos externos.
Los registros oficiales reflejan un incremento de más de 10 kilogramos respecto a los 97.5 kilos reportados en agosto de 2023, cuando fichó ante las autoridades de Georgia. Ante este aumento paulatino, el equipo médico de la sede presidencial recomendó al mandatario modificar sus hábitos cotidianos, reducir su habitual consumo de comida rápida e integrar rutina física constante para mitigar factores de riesgo asociados a su edad.
Pese a los cuestionamientos sobre su estilo de vida y su conocida aversión al ejercicio intenso, la portavocía de la Casa Blanca defiende su estado general argumentando que el mandatario demuestra una agudeza mental, resistencia física e inagotable energía para desahogar su agenda oficial. Por su parte, el propio Trump ha restado importancia a las recomendaciones médicas, asegurando sentirse en óptimas condiciones.



















