Javier Velázquez/Grupo Marmor
La rectora de la Universidad Michoacana, Yarabí Ávila González, reconoció que el acuerdo con el Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Morelia (Ooapas) se cayó por falta de recursos, luego de que la Universidad tuvo que atender pagos legales más urgentes.
Explicó que el presidente municipal Alfonso Martínez planteó propuestas para liquidar los adeudos y que la UMSNH estaba en ruta de pagar, iniciando con 12 millones de pesos, pero la exigencia inmediata de 65 millones por laudos y proveedores con amenazas de intereses moratorios obligó a redirigir los recursos.
Señaló que después de esa reunión no ha habido nuevos acercamientos con el Ooapas y que no ha recibido notificación formal sobre la cancelación de cuentas y el cierre de 14 oficinas universitarias, de lo que se enteró por medios de comunicación.
El tema central, subrayó, es la priorización del gasto: la Universidad está cuidando el pago de quincenas de docentes y administrativos y proyectos académicos esenciales, por lo que no cuenta con recursos adicionales para cubrir el adeudo con el organismo.
Detalló que la deuda total con el Ooapas asciende a 120 millones de pesos y que se había negociado un acuerdo para pagar solo 40 millones, el cual no se ha podido respetar por la imposibilidad financiera que enfrenta la institución.
El área jurídica de la UMSNH precisó que existe un convenio desde los años setenta con el Ooapas y que los cobros se encuentran impugnados mediante amparos, algunos con suspensión definitiva y otros en etapa de conciliación, por lo que sorprendió la decisión del municipio de proceder a cancelaciones.
La rectora afirmó que no se minimiza la deuda y que se reconoce como una obligación, pero pagarla en su totalidad implicaría paralizar actividades primordiales y afectar a los estudiantes, cuando hay facultades que tenían 20 años sin renovación de butacas y sin baños, como en Uruapan.
Finalmente, aseguró que la Universidad que hoy entregan no es la misma que recibieron, con avances en orden financiero y obras, pero insistió en que el presupuesto no alcanza para liquidar todas las deudas históricas acumuladas y que no se está obligado a lo imposible.



















