Redacción / Grupo Marmor
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aprobado la incorporación de dos nuevas vacunas experimentales a los ensayos clínicos destinados a combatir el fuerte brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC). Esta epidemia ha cobrado la vida de más de 5,100 personas en la región, presentando una tasa de letalidad estimada del 50% o superior, de acuerdo con los registros recientes del organismo internacional.
Un grupo de expertos de la OMS aconsejó probar estas nuevas fórmulas debido a que los casos recientes han sido provocados por la variante Bundibugyo. Hasta ahora, el ensayo “Tumaini” utilizaba la vacuna Ervebo, la cual fue aprobada contra la cepa Zaire (la más común del virus), pero se desconoce su nivel real de eficacia frente a esta variante en particular.
Ciencia y colaboración en la zona cero
Las dos nuevas opciones que serán evaluadas por primera vez en terreno son la ChAdOx1 BDBV, desarrollada por la Universidad de Oxford en colaboración con el Serum Institute of India, y la mRNA-1469, fabricada por la compañía farmacéutica Moderna utilizando tecnología de ARN mensajero. Ambas inyecciones fueron diseñadas específicamente para combatir al virus Bundibugyo.
El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que este avance “demuestra el poder de la ciencia y de la colaboración”. Sin embargo, advirtió que las vacunas por sí solas no lograrán detener la epidemia, por lo que es fundamental mantener las medidas sanitarias comprobadas, tales como la atención temprana, el rastreo efectivo de contactos, el aislamiento de los enfermos y los entierros dignos y seguros. La implementación de estas pruebas clínicas dependerá ahora de las autorizaciones finales de las autoridades sanitarias locales en la República Democrática del Congo.

















